¿Qué debo hacer antes y después de una tomografía?

La tomografía es un estudio de imagen de alta resolución que permite observar con detalle las estructuras internas del cuerpo. A través de la emisión de rayos X y el uso de un sistema computarizado, la tomografía computarizada genera cortes transversales o imágenes tridimensionales que son fundamentales para el diagnóstico de múltiples enfermedades. Debido a que este procedimiento implica una tecnología especializada y, en ocasiones, el uso de medios de contraste, es necesario que el paciente siga ciertas indicaciones antes y después del estudio.

tomographyCumplir adecuadamente con las recomendaciones médicas relacionadas con la tomografía garantiza una mayor precisión diagnóstica, minimiza riesgos y mejora la experiencia general del paciente.

Preparación previa a una tomografía: indicaciones generales

Antes de realizarse una tomografía, el paciente debe ser evaluado clínicamente para determinar si es necesario realizar el estudio con o sin medio de contraste. Esta decisión dependerá del área del cuerpo que se desea analizar, la sospecha diagnóstica y las condiciones médicas del paciente.

En términos generales, si la tomografía se realiza sin contraste, la preparación suele ser mínima. Sin embargo, en los casos en los que se requiere la administración de un contraste intravenoso u oral, el paciente debe seguir instrucciones más específicas para evitar complicaciones y asegurar la calidad de las imágenes obtenidas.

Las recomendaciones más frecuentes incluyen:

  • Ayuno de al menos 4 a 6 horas antes del estudio, especialmente si se va a utilizar medio de contraste. Esto reduce el riesgo de náuseas o reacciones adversas durante el procedimiento.

  • Hidratación adecuada el día anterior al estudio. Tomar suficiente agua ayuda a proteger la función renal, especialmente en personas con factores de riesgo como diabetes o enfermedad renal crónica.

  • Retiro de objetos metálicos como joyas, lentes, audífonos o prótesis removibles, ya que pueden interferir con la calidad de la imagen.

  • Uso de ropa cómoda y sin elementos metálicos. Algunos centros pueden solicitar al paciente que se cambie a una bata hospitalaria para mayor comodidad y seguridad.

  • Informe detallado al personal médico sobre alergias, medicamentos, antecedentes de reacciones a contrastes, embarazo o lactancia.

Estas medidas permiten que el estudio se realice de forma segura y eficiente, reduciendo la necesidad de repetir la exploración por errores técnicos o artefactos.

Precauciones si se utiliza medio de contraste

La tomografía con contraste se utiliza para mejorar la visualización de vasos sanguíneos, órganos y tejidos específicos. El contraste más comúnmente empleado contiene yodo, una sustancia que puede causar reacciones adversas en algunas personas.

Antes de administrar el contraste, el personal médico verificará:

  • La función renal del paciente, mediante pruebas como la creatinina sérica, para confirmar que los riñones pueden eliminar el contraste adecuadamente.

  • Historial de alergias, especialmente a medicamentos, mariscos o contrastes previos. Si el paciente ha tenido una reacción en el pasado, el médico puede indicar premedicación con antihistamínicos o corticoides.

  • Uso de medicamentos potencialmente riesgosos, como metformina, que puede requerir suspensión temporal si el contraste se va a administrar por vía intravenosa.

Es posible que el paciente sienta una sensación de calor generalizado, sabor metálico en la boca o ganas de orinar poco después de recibir el contraste. Estas sensaciones son comunes y desaparecen rápidamente.

Durante la tomografía: qué esperar

El procedimiento de tomografía es generalmente rápido, indoloro y no invasivo. El paciente se recuesta sobre una camilla que se desliza dentro del equipo de tomografía, un anillo grande por donde se emiten los rayos X. Se le pedirá que permanezca inmóvil durante algunos segundos para garantizar la nitidez de las imágenes.

En algunos momentos, el personal puede solicitar que contenga la respiración por unos segundos, especialmente en estudios de tórax o abdomen. Es importante seguir estas instrucciones con precisión para evitar la repetición de imágenes y exposición innecesaria.

El personal técnico estará en todo momento monitoreando el estudio desde una cabina de control y podrá comunicarse con el paciente si es necesario.

Cuidados posteriores a una tomografía sin contraste

Si el estudio se realizó sin la administración de contraste, el paciente puede retomar sus actividades cotidianas de manera inmediata. No existen restricciones alimenticias ni de actividad física.

No obstante, si se realizaron estudios de alta complejidad o si el paciente tiene condiciones clínicas particulares, el médico tratante puede emitir recomendaciones adicionales.

En caso de haber recibido sedación leve, como en estudios pediátricos o en personas con ansiedad severa, se solicitará reposo por algunas horas y la compañía de un adulto responsable.

Recomendaciones tras una tomografía con contraste

Cuando se ha utilizado medio de contraste, existen indicaciones específicas para facilitar su eliminación del organismo y reducir el riesgo de reacciones adversas:

  • Beber abundante agua en las 24 horas posteriores al estudio. Una adecuada hidratación ayuda a los riñones a eliminar el contraste de manera más rápida.

  • Estar atento a posibles efectos secundarios, como picazón, urticaria, náuseas persistentes o dificultad para respirar. Si alguno de estos síntomas aparece, es fundamental acudir al servicio médico inmediatamente.

  • Evitar la automedicación, especialmente con analgésicos o antiinflamatorios que puedan comprometer la función renal si se ha utilizado contraste.

  • Revisar con el médico la necesidad de reiniciar o modificar medicamentos suspendidos temporalmente antes del estudio, como en el caso de la metformina.

El seguimiento posterior también puede incluir una revisión médica para analizar los resultados de la tomografía y determinar el siguiente paso en el abordaje diagnóstico o terapéutico del paciente.

Importancia del seguimiento médico tras una tomografía

Una vez finalizado el estudio, el informe radiológico será interpretado por un médico especialista en imagen, quien enviará los resultados al profesional tratante. Es esencial que el paciente programe una consulta para analizar en conjunto los hallazgos, confirmar o descartar diagnósticos y establecer el plan de tratamiento adecuado.

La tomografía es una herramienta que, por sí sola, no determina un diagnóstico definitivo; su utilidad se potencia cuando se integra con la evaluación clínica, antecedentes médicos y otras pruebas complementarias.

Por lo tanto, cumplir con el seguimiento indicado y conservar los resultados del estudio es fundamental para la continuidad del cuidado médico.

 

Design a site like this with WordPress.com
Get started