El examen general de orina es una herramienta clínica utilizada para evaluar el estado del sistema urinario y detectar alteraciones metabólicas, renales o infecciosas. Este estudio, también conocido como EGO, proporciona información sobre el color, la densidad, el pH, y la presencia de sustancias como proteínas, glucosa, sangre, leucocitos o cuerpos cetónicos. Sin embargo, cuando se trata de confirmar un embarazo, su utilidad es limitada y requiere una distinción clara entre su función diagnóstica y la de una prueba específica de detección de embarazo.
Diferencias entre EGO y prueba de embarazo
Aunque ambos estudios se realizan a partir de una muestra de orina, sus objetivos son distintos. El examen general de orina evalúa parámetros químicos y microscópicos para detectar signos de infección, daño renal o alteraciones metabólicas. Por su parte, la prueba de embarazo en orina está diseñada exclusivamente para detectar la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG), producida por la placenta en etapas tempranas del embarazo.
La hormona hCG no es uno de los elementos evaluados en un EGO rutinario. Por tanto, este examen no está diseñado para confirmar ni descartar un embarazo. Para ello, es necesario solicitar específicamente una prueba cualitativa o cuantitativa de hCG, la cual puede realizarse en orina o en sangre, siendo esta última más sensible.
Cambios en el EGO durante el embarazo
Aunque el examen general de orina no confirma el embarazo, sí puede ser útil durante el control prenatal, ya que permite identificar alteraciones frecuentes en mujeres embarazadas. Entre los hallazgos comunes se encuentran la presencia de glucosa, proteínas o leucocitos, que podrían indicar trastornos como diabetes gestacional, preeclampsia o infecciones urinarias, respectivamente.
La evaluación periódica del EGO durante el embarazo permite monitorear la salud renal, detectar infecciones asintomáticas y prevenir complicaciones maternas y fetales. En este contexto, el estudio adquiere un papel preventivo relevante, aunque su propósito no sea diagnosticar el embarazo.
Importancia del seguimiento con estudios adecuados
Cuando una mujer sospecha que está embarazada, la indicación correcta es realizar una prueba de embarazo específica. En los laboratorios clínicos, la prueba de hCG en orina puede detectar la gestación desde los primeros días de retraso menstrual, mientras que la hCG en sangre puede hacerlo incluso antes.
Una vez confirmado el embarazo, el médico puede solicitar un examen general de orina como parte de los estudios iniciales para establecer una línea base del estado general de salud. A lo largo de la gestación, este estudio se repetirá con frecuencia para vigilar el desarrollo normal del embarazo y actuar ante cualquier alteración.
Aunque el EGO no es un método diagnóstico para detectar embarazo, forma parte esencial del seguimiento clínico de la mujer embarazada. Si tienes sospechas de gestación o deseas realizar un chequeo integral, acude a tu médico y realiza los estudios correspondientes en un laboratorio confiable. Prioriza tu bienestar y actúa con responsabilidad.