La colposcopía es un estudio ginecológico que permite examinar con mayor precisión el cuello uterino, la vagina y la vulva mediante un dispositivo óptico llamado colposcopio. Este instrumento amplifica la imagen de los tejidos y facilita la identificación de anomalías que podrían requerir tratamiento o vigilancia. Aunque se trata de un procedimiento sencillo y ambulatorio, muchas mujeres se preguntan si la colposcopía causa dolor o incomodidad, especialmente si es su primera vez realizándola.
¿Qué se siente durante una colposcopía?
Durante la colposcopía, la paciente se recuesta en una camilla en posición ginecológica. El médico introduce un espéculo para visualizar el cuello uterino, al igual que en una citología cervical. Luego se aplica una solución acética o yodo, lo que puede causar una ligera sensación de ardor. El colposcopio, que permanece fuera del cuerpo, permite observar detalladamente los tejidos.
En la mayoría de los casos, la colposcopía no genera dolor intenso. Algunas mujeres reportan molestias similares a las de una revisión ginecológica de rutina, como presión pélvica leve o incomodidad por el espéculo. La percepción del procedimiento varía según el umbral de sensibilidad de cada paciente y si se realiza una biopsia durante el examen.
Colposcopía con biopsia: ¿hay mayor molestia?
En algunas situaciones, el especialista puede decidir tomar una muestra de tejido para análisis, lo que se conoce como biopsia cervical. Este paso puede generar un pinchazo breve o una sensación de cólico leve, parecida al dolor menstrual. Después del procedimiento, es posible que haya un leve sangrado vaginal o flujo marrón por unos días, sin que represente un riesgo.
El uso de analgésicos comunes, como paracetamol, puede ayudar a mitigar cualquier molestia posterior. También se recomienda evitar las relaciones sexuales y el uso de tampones durante los días siguientes a la biopsia para permitir una adecuada cicatrización.
Factores que pueden influir en la sensación de dolor
Algunos factores pueden aumentar la incomodidad durante una colposcopía, como el estado de tensión o ansiedad, infecciones vaginales activas, inflamación del cuello uterino o antecedentes de intervenciones quirúrgicas previas. Por ello, es importante comunicar cualquier síntoma o temor al médico antes del procedimiento, quien puede adaptar la técnica y brindar una atención más empática.
Además, mantener una respiración profunda y una postura relajada durante el examen puede disminuir significativamente la percepción del dolor.
¿Es necesaria la anestesia para una colposcopía?
Generalmente, no se requiere anestesia para realizar este estudio. La mayoría de las pacientes pueden someterse al procedimiento sin necesidad de medicamentos para el dolor. En casos específicos, como en mujeres con hipersensibilidad o antecedentes traumáticos, el profesional puede valorar el uso de anestesia local para realizar una biopsia sin molestias.
La colposcopía es un procedimiento seguro, rápido y de gran valor clínico para la detección temprana de lesiones en el cuello uterino. No permitas que el temor te impida cuidar tu salud. Consulta a tu ginecólogo y agenda una prueba de laboratorio cuando sea necesario.