El examen general de orina es una prueba de laboratorio ampliamente utilizada en la medicina preventiva y en el diagnóstico inicial de diversas patologías, incluyendo trastornos metabólicos como la diabetes mellitus. Aunque no sustituye a pruebas específicas como la glucosa en sangre o la hemoglobina glucosilada, este estudio puede ofrecer indicios importantes que orientan al médico hacia una sospecha diagnóstica temprana de alteraciones en el metabolismo de la glucosa.
Glucosuria: presencia de glucosa en la orina
Uno de los hallazgos más relevantes en el contexto de la diabetes es la glucosuria, es decir, la aparición de glucosa en la orina. En condiciones normales, los riñones filtran la glucosa y la reabsorben casi en su totalidad. Sin embargo, cuando los niveles de glucosa en sangre sobrepasan el umbral renal (aproximadamente 180 mg/dL), los túbulos renales no logran reabsorberla completamente, y aparece en la orina. Esta situación es común en personas con hiperglucemia sostenida.
En el análisis químico del examen general de orina, las tiras reactivas permiten detectar la presencia de glucosa. Su hallazgo, especialmente en pacientes sin antecedentes conocidos de diabetes, debe considerarse como un dato de alarma que requiere seguimiento con pruebas sanguíneas específicas.
Cetonas en la orina: señal de descompensación metabólica
El EGO también puede detectar cetonas, compuestos que se generan cuando el cuerpo utiliza grasas como fuente de energía ante la ausencia de glucosa disponible. Este fenómeno es común en estados de ayuno prolongado, dietas cetogénicas o en casos de cetoacidosis diabética, una complicación aguda y grave de la diabetes tipo 1.
La presencia de cetonas en la orina, conocida como cetonuria, en conjunto con glucosuria, puede indicar un mal control glucémico y debe motivar una evaluación clínica inmediata. Es un hallazgo especialmente relevante en pacientes con síntomas como sed excesiva, pérdida de peso, fatiga y respiración acelerada.
pH urinario y densidad: factores asociados
Aunque no específicos de la diabetes, otros parámetros del examen general de orina pueden mostrar alteraciones relacionadas. El pH urinario puede volverse más ácido en presencia de cetonas, mientras que la densidad suele elevarse por la presencia de glucosa y otros solutos. Estos cambios refuerzan la sospecha clínica cuando se presentan junto a otros indicadores.
El EGO permite también descartar infecciones urinarias, que son más frecuentes en personas con hiperglucemia, debido al ambiente favorable para el crecimiento bacteriano en la orina rica en glucosa.
El examen general de orina es una herramienta accesible y valiosa que puede contribuir a la detección temprana de diabetes. Si presentas síntomas sugestivos o deseas conocer tu estado metabólico, acude a tu laboratorio de confianza y solicita esta prueba. Cuidar tu salud metabólica es esencial para prevenir complicaciones a largo plazo.