El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes. Cada año, alrededor de 2,3 millones de personas en el mundo desarrollan la enfermedad. La detección temprana del cáncer de mama es fundamental para la supervivencia. Es por eso que los investigadores están estudiando cómo se propaga el cáncer de mama en el cuerpo. Han descubierto algunas pistas interesantes sobre cuándo el cáncer viaja por el cuerpo. Aproximadamente una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama durante su vida.
Kristen Lyons dice: Simplemente, sentí algo y pensé, eh, era muy pequeño, pero se sentía diferente. Kathleen DePalo dice: Nunca fui de autoexamen, y eso fue un gran error. Cuando el cáncer de mama se detecta temprano, es altamente tratable. Pero si se propaga, o lo que los médicos llaman metástasis, el pronóstico no es tan bueno. Entonces, entendemos que el cáncer de mama metastásico no es curable. Los científicos saben que la metástasis ocurre cuando las células cancerosas circulantes se desprenden del tumor original y viajan por el cuerpo a través de los vasos sanguíneos.
Hasta ahora, los investigadores suponían que los tumores liberaban células continuamente y no sabían mucho acerca de cuándo se propagaban los tumores. En un nuevo estudio publicado en Journal Nature, investigadores suizos examinaron ratones y mujeres con cáncer. Encontraron células circulantes que luego forman metástasis principalmente durante el sueño.
En otras palabras: cuando una persona o animal está dormido, el tumor parece despertar. Las células que salen de un tumor por la noche también parecen dividirse más rápidamente en comparación con las células que salen durante el día. Los investigadores dicen que este no es solo un hallazgo interesante, sino que podría ayudar a mejorar la forma en que se diagnostica y trata el cáncer de mama en el futuro. Por ejemplo, el próximo paso es ver si dar terapias a los pacientes en diferentes momentos del día tiene un efecto en los resultados. Nueva información que podría cambiar la forma en que los médicos tratan a las mujeres con cáncer de mama. Los investigadores dicen que estos hallazgos sugieren que el escape de las células cancerosas circulantes del tumor puede estar controlado por hormonas, como la melatonina, que determinan los ritmos de día y de noche de una persona. Dicen que se necesitan más estudios para determinar cómo poner en práctica este descubrimiento.