El cáncer de cuello uterino es una de las condiciones más comunes que afectan a las mujeres en el mundo. Sin embargo, con cuidado, usted y su médico pueden evitar fácilmente que le afecte. Las medidas preventivas incluyen la prevención del VPH y la realización de pruebas de detección. La colposcopía es una de esas pruebas que ayuda a los médicos a determinar su riesgo de cáncer de cuello uterino.
¿Qué es una colposcopía?
Una colposcopía es un examen de la región del cuello uterino, la vagina y la vulva para detectar anomalías. Se utiliza un dispositivo especial, el colposcopio, para examinar la región. Su médico también puede tomar una pequeña muestra de tejido de la región. Esto se conoce como biopsia. Luego, este tejido se analiza en busca de anomalías celulares. Un colposcopio puede detectar Neoplasia Intraepitelial Cervical o CIN. Este es el nombre que se le da a la anormalidad celular más común en la región cervical.
¿Qué es NIC?
Las infecciones por VPH pueden dañar las células de la superficie del cuello uterino. Este daño es CIN. La NIC puede tener tres etapas principales, a saber, NIC 1, NIC 2 y NIC 3. La profundidad de la anomalía celular en la superficie del cuello uterino determina la etapa de la NIC. CIN 1 indica daños menores en la superficie que se reparan solos con el tiempo sin ningún tratamiento. Sin embargo, CIN 2 y CIN 3 son etapas más graves que requieren tratamiento, de lo contrario, pueden progresar a cáncer de cuello uterino en el fusuro.
Tratamiento de NIC 2 y NIC 3
El tratamiento de la afección depende de varios factores importantes, como la edad del paciente, el estado médico general y la gravedad de la NIC. Para CIN 2 y CIN 3, los médicos intentan eliminar las células anormales. Aquí hay algunos métodos quirúrgicos utilizados para la eliminación de estas células.
• Procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa: un pequeño asa de cable eléctrico extrae la célula afectada del cuello uterino. En este procedimiento, los médicos también pueden recolectar el tejido extirpado para realizarle más pruebas.
• Conización: mediante este procedimiento se extrae una forma cónica del tejido afectado. Antes, esta era la forma más popular de tratar la NIC, pero debido al mayor riesgo posoperatorio relacionado con el procedimiento, ahora solo se usa en casos graves de la afección.
• Histerectomía: Este es el último recurso, donde se extirpa quirúrgicamente el útero. Si la CIN no responde a las otras formas de tratamiento, los médicos recomendarán someterse a una histerectomía.
CIN tiene una propensión a reaparecer después de la finalización del tratamiento. Las posibilidades de recurrencia son más altas dentro de los 2 años posteriores al tratamiento. Por lo tanto, deberá realizar un seguimiento con los médicos regularmente después de someterse a un tratamiento para la afección.