El procedimiento puede realizarse en casa o en una clínica. Lo único que tienes que hacer es pinchar una vena de tu brazo y pincharte el dedo. Recibirás los resultados por vía electrónica. El procedimiento no se considera la forma más precisa de diagnosticar la enfermedad tiroidea. Es posible pasar por alto algo y aún así obtener los resultados que necesitas.
La glándula tiroidea está situada en la parte delantera del cuello, entre la clavícula y la nuez de Adán. En los hombres, el tiroides es más fácil de localizar que en las mujeres, así que busca un lugar donde puedas apoyar la cabeza y comprueba el tiroides. En las mujeres, está más cerca de la laringe y es visible cuando la cabeza está inclinada hacia atrás. Un espejo es una herramienta excelente para ello. Asegúrate de llevar una mascarilla y un vaso de agua.
Aunque los resultados de un simple análisis de sangre pueden suscitar algunas preguntas en tu mente, suele ser mejor acudir a un profesional sanitario. Una gammagrafía tiroidea es un examen en profundidad de tu tiroides. Tu profesional sanitario podrá ver el tamaño, la forma y la función de tu tiroides y recomendar un tratamiento basado en estos resultados. Además de realizar un examen físico, tu proveedor de asistencia sanitaria examinará tu historial médico y realizará pruebas adicionales para confirmar los resultados.
Las pruebas tiroideas caseras son una forma barata y cómoda de controlar el funcionamiento de tu propia tiroides. Los kits de pruebas proporcionan un análisis básico de los resultados, pero no un diagnóstico ni un análisis detallado. Consulta siempre a un médico si los resultados son negativos o no son consistentes. No te automediques y nunca utilices una prueba de tiroides sin consultar primero a un médico. Es un error común, pero es posible comprobar tu propia tiroides en casa.
Puedes pedir análisis de sangre de la tiroides a un laboratorio o hacerlo tú mismo con un kit. Utilizar un kit de HealthLabs puede ahorrarte unos cuantos dólares. Muchos laboratorios analizan las pruebas de la consulta del médico. Incluso puedes obtener los resultados el mismo día. Después, tendrás que presentar un recibo a tu compañía de seguros. HealthLabs ofrece diversas opciones de pruebas para la tiroides. Hacen pruebas de TSH, anticuerpos TPO, T3 y T4. Todas las pruebas requieren un pinchazo en el dedo. Después, tendrás los resultados en un plazo de cinco a ocho días hábiles.
Es importante tener en cuenta que un médico puede recetar medicación para los trastornos tiroideos que requieren un control continuo. El tratamiento suele ser de por vida. Tu médico hará ajustes en la medicación a medida que vayas avanzando. Pero con un tratamiento adecuado, deberías poder llevar una vida normal sin sufrir la enfermedad tiroidea. Según el tipo de enfermedad que tengas, puede llevar algún tiempo encontrar el mejor tratamiento. Si tus síntomas no son constantes y no mejoran con la medicación, lo mejor es que te pongas en contacto con un profesional sanitario para que te asesore.