Si alguna vez te has preguntado cuántas tiroides hay en tu cuerpo, no estás sola. Si eres mujer, puede que sientas especial curiosidad por saber cuántas tiroides hay en tu cuerpo. Aunque los análisis de sangre del tiroides pueden ser útiles para identificar la presencia de una afección tiroidea, una gammagrafía puede proporcionar una imagen más detallada del tiroides. Durante una gammagrafía tiroidea, el médico puede ver todo el tiroides, incluidos sus vasos sanguíneos.
El tiroides controla el metabolismo del cuerpo y libera las hormonas T4 y T3, que indican a las células del cuerpo cuánta energía deben utilizar. El tiroides ayuda a regular estas hormonas y mantiene equilibrados los niveles en la sangre sustituyéndolas a medida que se utilizan. A su vez, las hormonas tiroideas son responsables del metabolismo del calcio y de los huesos. Pero, ¿por qué es tan importante controlar los niveles de hormonas tiroideas? Una prueba de tiroides puede darte la respuesta a esta pregunta.
La glándula tiroidea está situada en el cuello, justo debajo de la nuez de Adán. Tiene dos lóbulos conectados por un estrecho istmo. Produce unas hormonas vitales conocidas como T3 y T4, y utiliza el yodo del torrente sanguíneo para fabricarlas. Esta hormona es utilizada por casi todos los órganos del cuerpo. Sin embargo, los problemas de tiroides pueden ser difíciles de diagnosticar. La cirugía puede ser un tratamiento eficaz para las afecciones tiroideas.
Si no respondes a los medicamentos antitiroideos o al yodo radiactivo, tu médico puede recomendar la cirugía. La cirugía tiroidea es un procedimiento quirúrgico importante, y puede ser necesario extirpar toda la glándula tiroidea o parte de ella. Aunque la cirugía puede ser eficaz para tratar algunos casos de trastornos tiroideos, conlleva riesgos. Si estás tomando medicamentos para tu enfermedad tiroidea, debes hablar de los riesgos y beneficios con tu médico.
Aunque la mayoría de los tipos de cáncer de tiroides son curables si se detectan a tiempo, algunos son más agresivos. El carcinoma folicular, que representa alrededor del 80% de los casos, es muy tratable si se detecta a tiempo. El linfoma tiroideo, que se da en el dos por ciento de los pacientes, puede extenderse a otras partes del cuerpo. El cáncer medular de tiroides, en cambio, puede extenderse a los pulmones y al hígado. Si no se trata, el cáncer medular de tiroides puede extenderse a otras partes del cuerpo.
Las principales causas de los trastornos tiroideos son el exceso o la falta de hormona tiroidea o la deficiencia de yodo. Algunos trastornos tiroideos se transmiten de padres a hijos. Pueden ocurrir a cualquier edad y en cualquier sexo. Los niños son más susceptibles que los adultos, pero las mujeres tienen de cinco a ocho veces más probabilidades de desarrollar una de estas enfermedades a medida que envejecen. Si tu tiroides no se desarrolla correctamente al nacer, tendrás que controlar los síntomas con cuidado y tomar medicamentos para regular tus niveles hormonales.
Existen pruebas de tiroides, pero no siempre son útiles. La mejor manera de comprobar la función tiroidea es medir el nivel de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) en tu sangre. Esta hormona actúa como un sistema de alerta temprana que puede avisarte de un problema. Sus niveles se miden en función de los síntomas de hipertiroidismo, por lo que es fundamental que un endocrinólogo evalúe tu tiroides.