
Si te preguntas cuántas tiroides hay en tu cuerpo, no eres el único. De hecho, la mayoría de las personas tienen más glándulas tiroideas de lo que creen. De hecho, hay cuatro glándulas tiroideas distintas, una a cada lado del eje. La glándula pituitaria, situada cerca de la base del cerebro, controla la cantidad de hormonas tiroideas que se liberan en el torrente sanguíneo. Responde a las señales enviadas por el hipotálamo o la hipófisis. La hipófisis produce una hormona llamada TSH, que indica a la glándula tiroidea lo que debe hacer.
Hay muchos análisis de sangre para medir los niveles de la hormona tiroidea. Pero estas pruebas no son eficaces en todas las situaciones. En la mayoría de los casos, la única forma de determinar la función tiroidea es tomar una muestra de sangre y medir la cantidad de hormona estimulante del tiroides (TSH). Afortunadamente, los cambios en los niveles de TSH son un sistema de alerta temprana. Señalan problemas en la función tiroidea incluso antes de que el cuerpo empiece a producir hormonas tiroideas reales.
Para realizar un autoexamen de tiroides, necesitas un espejo y un vaso de agua. Se encuentra en la parte delantera del cuello, entre la clavícula y la nuez de Adán. Los hombres no pueden verla tan fácilmente como las mujeres, así que tienen que practicar su búsqueda. Tienes que centrarte en una pequeña zona del cuello y mirar el tiroides. Si no puedes ver el tiroides, es posible que tengas que pedir a tu médico que te haga una biopsia.
La glándula tiroidea es una glándula con forma de mariposa situada en el cuello, debajo de la nuez de Adán. Consta de dos lóbulos, que están unidos por un istmo. El tiroides se encarga de producir dos hormonas -T3 y T4- y utiliza el yodo del torrente sanguíneo para ello. Estas hormonas ayudan a regular la presión arterial, la temperatura corporal y el metabolismo. También regulan el calcio en el cuerpo.
El tiroides controla el metabolismo y se compone de dos hormonas, T4 y T3, que regulan la cantidad de energía que utiliza el cuerpo. Estas hormonas son liberadas por el tiroides y entran en el torrente sanguíneo por mecanismos desconocidos. El cuerpo humano contiene aproximadamente 20.000 genes que codifican proteínas. Las hormonas tiroideas son producidas por unos 250 de estos genes. Otra fuente importante de yodo es la sal yodada. Esto se debe a que combate la aparición de bocio.
Un bulto en el cuello puede ser un agrandamiento de la tiroides. Generalmente no es una afección grave, pero debe ser investigada por un médico. La presencia de nódulos tiroideos es rara en los niños, pero no es inaudita. Sólo uno de cada millón de bebés menores de 10 años desarrollará cáncer de tiroides. Sin embargo, aumenta significativamente en los adolescentes, donde afecta a personas de 15 a 19 años.
Además de un trastorno tiroideo, otra causa común de hipotiroidismo es una enfermedad autoinmune. Esta enfermedad se produce cuando el sistema inmunitario ataca sus propios tejidos. La glándula tiroidea es la más afectada, pero los científicos no saben por qué se desarrolla. La razón puede ser una combinación de varios factores. En cualquier caso, la enfermedad afectará a la capacidad del tiroides para producir hormonas. Si no se trata, puede provocar diversas consecuencias graves, como el aborto o el parto prematuro. Esta enfermedad también puede afectar al feto en desarrollo.