Como revisar tu propia Tiroides

Si sospechas que puedes tener una afección de la tiroides, debes probar a realizar una sencilla autoexploración para averiguar si tienes un problema en la tiroides. La glándula tiroidea está situada en la parte delantera del cuello, justo encima de las clavículas y debajo de la laringe. Para comprobar el tiroides, basta con inclinar la cabeza hacia atrás y mirar debajo del tiroides. Si ves algún bulto o mancha, puede significar que hay un problema con la glándula.

Uno de los síntomas más comunes de la enfermedad tiroidea son las palpitaciones. Este tipo de palpitaciones es una sensación de que tu corazón se acelera o late demasiado rápido o con demasiada fuerza. Otro signo es un dolor en la garganta o en el cuello. Las palpitaciones cardíacas pueden significar que tienes demasiada hormona tiroidea en tu cuerpo. En tal caso, debes acudir a un médico para que te haga una evaluación y un tratamiento adecuados.

Si no puedes encontrar un médico que ofrezca pruebas caseras, puedes probar una prueba tiroidea directa al consumidor (DTC). Estas pruebas están disponibles en línea, y lo único que tienes que hacer es crear una cuenta y elegir la prueba de laboratorio que quieres realizar. Los resultados se enviarán electrónicamente a través de un portal seguro. Una vez que el laboratorio haya procesado la sangre, recibirás los resultados por vía electrónica. Si los resultados son normales, no es necesario que acudas al médico.

Cuando te hagas un análisis en casa, debes asegurarte de leer atentamente las instrucciones. Si notas alguna anomalía, lleva los resultados a tu médico habitual inmediatamente. Es probable que tu médico pida pruebas adicionales o vuelva a analizar tus parámetros tiroideos. Tu médico también te hará un examen físico, revisará tu historial médico y determinará la causa de tus síntomas. El tratamiento de un trastorno tiroideo dependerá de la causa del problema.

Las pruebas de anticuerpos tiroideos y las pruebas hormonales son útiles para evaluar una afección tiroidea. Sin embargo, estas pruebas pueden ser difíciles de interpretar sin un especialista en tiroides. Por este motivo, es posible que tu médico quiera repetir la prueba de anticuerpos tiroideos con una extracción de sangre. Estas pruebas son similares a las de una revisión de un coche. Pueden ser muy útiles para los pacientes asintomáticos, pero no para los que no tienen síntomas. Si tienes síntomas de disfunción tiroidea, es mejor que te pongas en contacto con tu médico de cabecera inmediatamente.

Hay muchas razones por las que los análisis de sangre son útiles para identificar una afección tiroidea. Las hormonas tiroideas afectan a muchas funciones de tu cuerpo, como la frecuencia cardíaca en reposo y la temperatura interna. Además de estos efectos, las hormonas tiroideas influyen en el sistema nervioso, en la frecuencia cardíaca y en el metabolismo. Por ejemplo, pueden aumentar el estado de alerta y potenciar los niveles de ciertas enzimas en tu cuerpo. También puedes comprobar el nivel de T4 en tu sangre midiendo los anticuerpos TPO/TPEX.

Una prueba tiroidea casera puede ser una forma económica de comprobar el estado de tu tiroides sin necesidad de acudir al médico. Sin embargo, no debes utilizar la prueba para automedicarte ni utilizar los resultados para diagnosticar tu enfermedad. Si los resultados de la prueba son positivos, debes ponerte en contacto con tu médico para que te haga más pruebas. No debes automedicarte con las pruebas de tiroides. Sólo debe utilizarlas un médico. Este artículo se ha escrito tras una amplia investigación y no pretende sustituir el consejo médico.

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