Si eres un tipo curioso y no tienes programada una visita al médico, puedes realizar un sencillo autoexamen de tiroides en casa. Sólo necesitas un espejo y un vaso de agua. El tiroides está situado en la parte delantera del cuello, entre la clavícula y la laringe. Por lo general, los hombres pueden ver la glándula mejor que las mujeres, por lo que es importante afinar en esta zona para poder encontrarla fácilmente.
Un examen físico es una buena manera de comprobar su tiroides. Este examen es indoloro y rápido. Su proveedor de atención médica le palpará el cuello en busca de cualquier inflamación o crecimiento que pueda estar presente. El propósito de un chequeo médico es devolver los niveles de la hormona tiroidea a la normalidad. Hay diferentes tipos de tratamientos disponibles, incluyendo los medicamentos antitiroideos que pueden bloquear la producción de las hormonas tiroideas o el yodo, que daña las células de la tiroides e impide la producción de la hormona tiroidea.
La primera prueba para diagnosticar el tiroides es realizar un análisis de sangre del tiroides. Sin embargo, si su tiroides está agrandada o experimenta síntomas inusuales, debe ponerse en contacto con su proveedor de atención médica de inmediato. Los resultados de la prueba pueden ser engañosos. Es posible que no detecte toda la afección. Dependiendo de la gravedad de sus síntomas, su médico probablemente le recomendará una exploración diagnóstica. De este modo, podrá estar seguro de que el médico está realizando las pruebas adecuadas.
El siguiente paso es determinar si tiene un problema de tiroides. Si sospecha que tiene un trastorno de la tiroides, puede ser necesario realizar un perfil tiroideo u otro tipo de prueba. Los resultados de las pruebas pueden ser imprecisos y no ser fiables. Durante las pruebas, su médico puede recetarle medicamentos o recomendarle un tratamiento diferente. Si tiene un bulto en el cuello, es importante que consulte a un médico lo antes posible.
Puede realizar una autoexploración de la tiroides para diagnosticar su estado. Puede encontrar su glándula tiroidea inclinando la cabeza hacia atrás y tragando agua. Si tiene una tiroides poco activa, puede hacer que su gusto y su olfato sean menos sensibles. También puede realizar un análisis de sangre para determinar si tiene una tiroides hipoactiva. Esta prueba es mejor que la realice un médico. Si no tiene tiempo para ir al médico, puede realizar la prueba en casa como prueba de detección.
Si no quiere visitar a un médico, un autoexamen de la tiroides es una forma sencilla y segura de determinar si tiene un problema de tiroides. Puede realizar el autoexamen inclinando la cabeza hacia atrás mientras traga agua. Debe tener en cuenta que los resultados son sólo una indicación preliminar de un problema de tiroides y no garantizan la causa de la enfermedad. Si los síntomas son persistentes, se debe consultar inmediatamente a un médico.