Una densitometría ósea es una forma segura y no invasiva de evaluar la cantidad de calcio y fósforo en los huesos. Este tipo de prueba usa mucha menos radiación que las radiografías estándar, y el radiólogo permanecerá en la habitación con usted durante la exploración. La exposición a la radiación de una densitometría ósea es aproximadamente igual a la exposición de dos días a la radiación de fondo natural, que es mucho menor que la que recibirá en un vuelo a América del Norte o una radiografía de tórax.
Una prueba de densidad ósea puede brindarle a una persona una evaluación muy precisa de su densidad ósea, lo cual es importante para identificar los factores de riesgo de osteoporosis. Un paciente debe llegar a la cita al menos 15 minutos antes de que comience. Hay algunas cosas que debe recordar cuando vaya a hacerse la exploración. No debe usar nada hecho de metal, ya que esto interferirá con el proceso de rayos X. Además, si recientemente se sometió a un examen de bario, es posible que deba programar una prueba de densitometría ósea entre 10 y 14 días después. El procedimiento en sí toma de diez a treinta minutos y es indoloro.
Las pruebas de densitometría ósea se utilizan para diagnosticar la osteoporosis, que afecta a muchas mujeres después de la menopausia. La enfermedad implica la pérdida gradual de calcio en los huesos y cambios estructurales, lo que hace que se adelgacen y se vuelvan más frágiles. Además de evaluar el riesgo de fracturas, las exploraciones de densidad ósea también se pueden utilizar para controlar la eficacia de los tratamientos y controlar el progreso del paciente.
Los pacientes que se van a realizar una densitometría ósea deben acudir a la cita con al menos 15 minutos de anticipación y quitarse las joyas, objetos metálicos y sombreros antes del procedimiento. Lo mejor es usar ropa holgada y cómoda que cubra los brazos y las piernas. También debe evitar usar un cinturón o cualquier otro objeto metálico. Algunas instalaciones requieren que use una bata para someterse al procedimiento. El procedimiento es indoloro y suele durar entre 10 y 30 minutos.
Una densitometría ósea es un procedimiento médico que mide la densidad de los huesos. Esta prueba se llama absorciometría de rayos X de energía dual y utiliza pequeñas dosis de radiación ionizante para tomar imágenes del interior del cuerpo. Durante una densitometría ósea, su médico puede ver la cantidad de calcio y fósforo en sus huesos y evaluar su riesgo de fracturas.
En una exploración de densitometría ósea, su médico medirá su densidad ósea. Puede identificar una condición llamada osteoporosis. Si está embarazada, debe informar a su médico acerca de su estado de salud actual. Si está tomando suplementos de calcio o medicamentos, no debe cambiar ninguna de sus rutinas. Si está lactando, no debe retrasar esta prueba. También debe evitar beber o consumir cualquier medicamento que contenga calcio.