Levantar pesos pesados ​​puede ocasionar esmero, el principal culpable de las hemorroides.
Quizás no hablamos mucho de ellos, mas no son tan inusuales.
Las hemorroides (venas inflamadas alrededor del ano) afectan a uno de cada 20 adultos en los EE. UU., Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y NefrÃticos (NIDDK). Y son otra cosa, dejándote con bultos incómodos o bien dolorosos alrededor del ano o picazón intrusiva (y no es precisamente de buena educación rascarse públicamente).
Estas protuberancias pueden formarse bajo la piel alrededor del ano (llamadas hemorroides externas) o bien en el recubrimiento del ano y la parte inferior del recto (llamadas hemorroides internas), afirma el NIDDK.
“Las hemorroides son una dilatación de las venas en el ano. Puede ser ocasionada por una mayor presión contra esas venas, lo que hace que se congestionen o se amplÃen”, afirma Jacqueline Wolf, MD, gastroenteróloga del Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston. LIVESTTRONG.com.
Hay grandes eventos de la vida que te hacen más propensa a las hemorroides, como el embarazo y el parto, según una investigación de mayo de 2014 en BJOG. Pero los hábitos diarios más pequeños también pueden aumentar el riesgo de estos bultos. En resumen: si está haciendo un esmero, podrÃa desarrollar hemorroides como resultado, dice el doctor Wolf. Esto es lo que podrÃa estar pasando:
Ya sea que sea parte de su trabajo o bien de sus objetivos de entrenamiento, levantar pesos pesados ​​puede contribuir al esmero que puede provocar hemorroides, afirma el Dr. Wolf. Si está agregando peso a su rutina de ejercicios, querrá asegurarse de que conforme aumenta los pesos que utiliza, asimismo se concentra en la manera adecuada a fin de que sus músculos objetivo soporten la carga, y no te estás esforzando sin querer. Si está levantando objetos pesados ​​en el trabajo, asegúrese de seguir las normas de seguridad descritas por su empleador.
Aunque no hay un estudio que evalúe el riesgo de desarrollar hemorroides tras un viaje largo en avión, la doctora Wolf afirma que a menudo ve pacientes que han experimentado exactamente esto. El incremento de la presión por estar sentado a lo largo de bastante tiempo puede contribuir a la afección, dice ella.
Cuando está estreñido, es posible que pase un buen tiempo en el inodoro en un intento de evacuar el intestino. Todo ese “procurar ir” realmente podrÃa representar presionar fuerte y, lo adivinaste, esmerarte.
Las personas que consumen menos de doce gramos de fibra por dÃa y menos de 2 litros de agua por dÃa (alrededor de 68 onzas) tienen más probabilidades de tener hemorroides internas por el hecho de que estos hábitos dietéticos contribuyen al estreñimiento, según un pequeño estudio de abril de 2019 en La Túnez. Médicale.
Se recomienda a las personas estreñidas que consuman más alimentos con alto contenido de fibra (o un suplemento de fibra) y que beban más agua para una vida más fácil, dice el Dr. Wolf. Si es un inconveniente común para usted, también aconseja usar un taburete de baño, que eleva los pies y las rodillas a una situación de cuclillas más cómoda.
Esto puede resultar sorprendente, pero la diarrea también se asocia con el esfuerzo, afirma el Dr. Wolf. Mientras va al baño, probablemente esté haciendo un mayor esmero para expulsar todo el lÃquido o bien las heces blandas.
Si la diarrea es un inconveniente crónico para usted, debe charlar con su médico, quien puede querer hacerle un examen para descartar causas de diarrea como el sÃndrome del intestino irritable (SII) o bien el sÃndrome del intestino inflamatorio (EII), dice el doctor Wolf.
Si está colgado en el baño a lo largo de un buen tiempo pues empujar para ir requiere mucho esmero, entonces ese esfuerzo puede provocar hemorroides. Pasar aun diez minutos combatiendo para ir podrÃa ser demasiado tiempo, afirma el Dr. Wolf. Si no puede ir bien, levántese y vuelva a intentarlo después.
Dicho esto, si pasas el rato en el baño como un escape o por diversión, un hábito curiosamente común, posiblemente no tengas inconvenientes. El Dr. Wolf señala un estudio precedente de marzo de dos mil nueve en Neurogastroenterology & Motility que encontró que, aunque más o menos la mitad de los adultos aceptaban “leer en el baño”, no estaba relacionado significativamente con un mayor aumento de hemorroides. Lo que más importa es si realmente estás esforzándote mientras pasas tiempo encerrado en el baño.
Cuando debes irte, tienes que irte. O, al menos, esa es la mejor opción. Si el impulso aparece y desaparece, ya sea que no se halle en un sitio cómodo para hacer evacuaciones intestinales o no haya ningún lugar libre, se demora en ir al baño. Mas, pese a sus mejores sacrificios, ahora no puede ir y está sentado allà sacrificándose. De nuevo, es el incremento de la presión asociado con el ahÃnco aquà lo que hace que postergar una evacuación intestinal sea un posible peligro de hemorroides, dice el Dr. Wolf. Si bien no siempre y en toda circunstancia es posible, lo mejor para usted es utilizar el baño tan pronto como sienta la necesidad de hacerlo.